Sobre mi

Esther Eizagirre

Lic. Antropologia social

Experta en dependencia emocional con la comida  o trastorno por atracón

Quizás mejor que seguir llenando mi currículum con títulos y titulitos os contaré  mi historia con la comida, que en realidad es casi toda mi historia personal , pues es algo que me ha  acompañado en casi todas las actividades que he ido realizando en mi vida, allá  voy!

Hace varios años una tarde que estaba con el aita acompañandolo en su enfermedad, viendo la tele escuché a dos persona hablar sobre la compulsión por la comida, las escuché atentamente sintiendo que algo resonaba dentro de mi,  ósea que no iba solo de fuerza de voluntad, tampoco de dietas y además no solo era yo, había más  personas que les pasaba lo mismo que a mí.!!!, estas mujeres era de una asociación que se llama OA, pero a pesar de sentir todo esto , lo aparqué, “más adelante, ahora estoy  bien….”, pero  paso el tiempo, no mucho, y volví a estar en una nueva etapa de atracones y compulsión con la comida, ese círculo vicioso tan conocido y tan doloroso.

Me armé de valor y busqué por internet, a los días asistí a una reunión y la primera impresión fue fuerte y salí diciendo no volveré más”, pero volví y ese fue el comienzo de mi liberación, no fue fácil pero si sanador y muy clarificador, pasado un tiempo sentí que tenía que seguir buscando pues intuía que había más y empecé a investigar y trabajar sobre la función que cumple la comida en nuestras vidas, de que nos “salva” y a que nos “condena”.

Descubrí que es un tema “tabu”, el sistema se exime de toda responsabilidad, recayendo está exclusivamente sobre la persona que lo padece, sobre todo mujeres, sin re conocer que nos dirigen hacia la  comida basura, para luego poner la “solución” en forma de dietas gimnasios, cirugías, cosméticos…sabiendo que no es ese el camino para salir de ese laberinto. 

Podría seguir hablando de mi historia que creo que se asemeja a la de muchas personas, pero todo esto viene para contaros que se puede salir de ese laberinto de dolor, que va de reconocernos, saber que lo que estamos viviendo no es porque soy un ser sin valor ninguno, sino porque no  me entiendo, no se porque hago lo que hago!